Cómo ahorrar dinero en 2015

Quizás lo más complicado a la hora de ahorrar sea proponérselo y dar los primeros pasos. Los comienzos serán más o menos difíciles en función de las cosas a las que renunciemos y su impacto en nuestra vida cotidiana. Pero por lo demás, saber cómo organizarnos para gastar sólo lo necesario es un proceso muy sencillo, aunque tome algo de tiempo. Si estás interesado, en el presente artículo te vamos a mostrar qué debes hacer para empezar el año ahorrando.

cómo ahorrar dinero en 2015

Malos ahorradores

Aunque hay muchas situaciones distintas, en general podemos distinguir entre dos tipos de malos ahorradores:

1. Las personas que se dejan llevar por las modas y las tendencias y compran cosas que no necesitan, normalmente a alto precio. Un claro ejemplo lo tenemos en aquellos que adquieren teléfonos móviles de última generación, que cuestan demasiado para las prestaciones que ofrecen. En definitiva, están pagando de más por “estar a la última”.

2. Luego está la gente que gana lo suficiente como para poder llevar una vida holgada, pero sufre problemas para llegar a fin de mes. ¿El motivo? Simplemente no saben cómo administrar su dinero y sus cuentas bancarias están llenas de gastos superfluos que ahogan su economía.

Pasos para ahorrar en 2015

1. Confeccionar un listado de gastos

Para saber cómo ahorrar primero debemos saber lo que estamos gastando. Normalmente guardamos las facturas de las cosas importantes pero no solemos estar al tanto de los gastos pequeños. Esto es lo primero que tenemos que controlar.

Pasos para ahorrar en 2015

Para ello, vamos a anotar cuidadosamente durante un mes todos nuestros gastos. El café que nos tomamos en el trabajo, el periódico que compramos por la mañana o la goma de mascar para el mal aliento, no debemos despreciar cualquier dinero que gastemos por pequeña que nos parezca la cantidad.

Por último, vamos a ordenar los resultados por categorías, como por ejemplo, comida, transporte, ocio o renta y asignamos cada gasto a una de ellas. Calculamos también el total de cada apartado.

Ya hemos recogido los datos y tenemos la información organizada, con un simple vistazo a nuestro listado podemos saber exactamente adonde se nos va el dinero. Más de uno se sorprenderá con los resultados y se dará cuenta de que gasta al mes mucho más de lo que pensaba en ciertas categorías.

2. Escribir un presupuesto

Una vez que hemos finalizado el listado y sabemos en qué se nos va el dinero, necesitamos hacer un presupuesto que nos ayude a controlar y a reducir nuestros gastos. Tenemos que tener muy claro cuáles son obligatorios (como la renta) o indispensables (como la comida) y dejar en segundo plano aquellos que son innecesarios. Asimismo, necesitamos reservar un dinero mensualmente para hacer frente a problemas inesperados, como por ejemplo que se nos estropee el coche.

3. Planificar el ahorro

Nuestro objetivo es ahorrar como mínimo un 10% del total de nuestros ingresos. Para ello, acudimos al listado y empezamos a eliminar aquellos gastos que no sean esenciales para vivir, como las salidas a cenar o ir al cine. Esta es una buena oportunidad para renunciar a nuestros malos hábitos, como el tabaquismo o la bebida, que suponen un gasto considerable para nuestra salud y para el bolsillo.

Aunque debamos hacer un esfuerzo, tampoco es necesario que nos privemos de gastos indispensables, como ahorrar en comida. Elimina todo lo superfluo y quédate con aquello que mejora tu calidad de vida.

4. Establecer objetivos

Tener una imagen mental de lo que queremos conseguir a medio y largo plazo nos va a ayudar a tener constancia en nuestro empeño. Vamos a comenzar por decidir nuestras prioridades y el tiempo que nos puede tomar llevarlas a cabo.

4.1. Los objetivos a medio plazo normalmente duran de uno a tres años. Entre ellos podemos encontrar la creación de un fondo para emergencias que cubra los gastos de seis meses (por si perdemos el empleo), el ahorro para comprar un nuevo vehículo o simplemente, darnos unas buenas vacaciones, porque también es necesario desconectar de vez en cuando.

4.2. Los objetivos a largo plazo pueden tomar décadas en completarse. Algunos ejemplos son: ahorrar para pagar la universidad de los hijos, remodelar nuestra casa o asegurar un excelente plan de jubilación. A las personas con actitud emprendedora les gusta tener siempre a mano una cantidad importante en efectivo, para así no desaprovechar una buena oportunidad de negocios si se presenta.

Ordenar las prioridades en 2015

5. Ordenar las prioridades

Cada uno tiene claro cuáles son los gastos que puede dejar a un lado sin problemas y cuáles supondrían un cambio demasiado brusco en su vida diaria. Y por supuesto, esto varía con cada persona. Si decidimos mantener un gasto innecesario, que sea a costa de otro igual de irrelevante. Por ejemplo, si nos gusta fumar y salir de noche y no tenemos intención de dejar lo primero, tendremos que renunciar a irnos de copas.

Entre los distintos objetivos a medio y largo plazo, que enumerábamos en el apartado anterior, tendremos que establecer una prioridad y calcular el tiempo que tardaremos en conseguirlos, según nuestro ritmo actual de ahorro. En este sentido, aunque no dejemos de pensar en el futuro, tendremos que aplazar algunos de ellos hasta conseguir los más inmediatos. Por ejemplo, si la reparación de nuestra casa se hace más necesaria y evidente a cada año que pasa, tendremos que dejar de pensar por el momento en comprar un nuevo coche.

6. Rentabilizar el ahorro

Debemos elegir la opción bancaria que más se adapte a nuestra estrategia:

6.1. Las cuentas de ahorro estándar permiten retirar los fondos sin problemas, pero no dan demasiados beneficios.

6.2. Si no tenemos intención de tocar nuestro dinero, nos conviene más tener una cuenta de ahorro de alto rendimiento, porque nos da igual que se limiten nuestros retiros.

6.3. Si calculamos que el importe que ahorramos se va a incrementar considerablemente en los próximos años, podemos obtener una cuenta de interés variable, que aumenta en la medida que lo hace nuestro dinero.

6.4. Por contra, si queremos que nuestros ahorros rindan siempre al mismo porcentaje, lo mejor es contratar un depósito bancario, donde no podremos disponer de nuestro dinero durante el tiempo estipulado, pero a cambio vamos a obtener ganancias a un interés fijo.

6.5. Para objetivos a más largo plazo, como nuestra jubilación, es mejor ponerse en contacto directamente con la aseguradora.

6.6. Otras opciones, como la compra de acciones o los fondos de inversión, deben examinarse con mucho cuidado, ya que no tienen ningún tipo de garantías bancarías y por tanto pueden aumentar nuestro dinero o hacerlo desaparecer. Aún tenemos reciente en la memoria lo que sucedió el pasado año con la disolución de Ficrea, que dejó a 6 de cada 10 clientes sin acceso a sus ahorros.

Conclusión

Haz un listado de todos tus gastos y ordénalos según su categoría. Recuerda que debes recortar siempre en aquello que es innecesario y nunca en lo más básico. Establece tus prioridades y tus objetivos a largo plazo, lo que quieres conseguir y lo que ahorrarás cada mes, e investiga las opciones que tienes para dar una mayor rentabilidad a tu dinero. Si sigues estos pasos, ¡te aseguramos que tu economía mejorará en este 2015!

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